Inconsciencia santa

Por Joel Barrios
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Littlewhitehead, 'It happened in the corner' (2007)No es la habilidad, tampoco el talento, tampoco la astucia, ni tampoco la cintura política, lo que hace de una persona un reformador; es el deseo de cumplir el mandato del Señor de ser fiel y leal a él cueste lo que cueste. Sin embargo, el hecho de ser fiel y leal pondrá al reformador a disposición del Espíritu y no a la inversa. Humanamente, puede ser muy arriesgado. A veces el Espíritu te pedirá ir a donde nadie va, quedarte donde nadie se queda, acercarte al que nadie se acerca, y alejarte de aquellos a los que todos aplauden. A veces el Espíritu te pedirá callar cuando todos hablan, y otras veces te impelerá a hablar cuando todos callan. Te volverás una persona incómoda para la mayoría y no solo para la mayoría sino hasta para ti mismo. Tendrás que renunciar a lo que todos anhelan y se te pedirá que hagas aquello que todos rechazan.  Sigue leyendo

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La oración como camino de conocimiento de Dios y del prójimo

Por Jonás Berea (jonasberea@gmail.com)
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Arnolfo di Cambio, 'Mujer con sed' (1281)Posts anteriores:

Para terminar esta serie sobre la oración, compartiré algunas citas de diferentes autores sobre la oración. Sigue leyendo

Sistemas jerárquicos

Por Joel Barrios
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www.saladeprensamormona.hnEn los sistemas jerárquicos es muy fácil hacer carrera. Solamente debes invitar a tu “jefe” y mostrarle que estás haciendo lo que espera de ti en el lugar en el que se te ha asignado una responsabilidad. Si lo que hiciste fue grande y favorece la agenda que él ha establecido, se sentirá emocionado y luego te recompensará. Para tu jefe no será tan importante por qué haces lo que haces, sino que lo importante será que lo hagas y punto. Lo que haces será mucho más importante que lo que piensas porque el principio que más se valora en estos sistemas es la conveniencia, ya que el pensamiento individual es sometido compulsivamente al pensamiento jerárquico. Sigue leyendo

La oración intercesora (II)

Por Jonás Berea (jonasberea@gmail.com)
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Henry Ossawa Tanner, 'Los pobres agradecidos' (1894)Posts anteriores:

La oración y el Reino de Dios

La intervención de Dios en el mundo, es decir, el Reino de Dios, opera como una semilla (Mateo 13: 31-32) o como una pizca de levadura (Mateo 13: 33). Jesús podría haber sanado a todos los enfermos y resucitado a todos los muertos. Es más, mucho antes Dios podría haber solucionado el problema del pecado y el mal de un plumazo. Pero la Escritura nos enseña que su plan tiene una dinámica diferente, una dinámica del crecimiento, del camino con baches, caídas y retrocesos. Sigue leyendo

Adoremos a un Dios con mayúscula

Por Joel Barrios
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College HeightsLa adoración a ídolos está condicionada por los ídolos en sí. Ellos son la creación del hombre. Son el resultado del mejor arte humano con el fin de visualizar algo que no existe. Terminan siendo una manifestación inconsciente del profundo deseo del hombre de manipular a Dios y hacerlo a su propia imagen. Como los ídolos son estatuas inertes que no sienten, el culto que se les rinde intenta disimular esa realidad poniendo lo que siente el adorador en el centro. Todo lo que hace sentir incómodo al que adora, sean mensajes, música o formas, es considerado contraproducente, ya que lo correcto o incorrecto está determinado por lo que sienten los adoradores y por sus costumbres preferidas. Como los ídolos tampoco pueden ver, lo que el adorador ve pasa a ser central y debido a esto el realce visual tanto a través del ritual como a través de la tecnología se usa con el fin de llenar ese vacío.  Sigue leyendo

Dos corrientes religiosas

Por Joel Barrios
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Isaac Asknaziy (1856-1902), Jesús y la mujer adúlteraUna de las causas principales por la cual la religión de Cristo se diluye se debe al hecho de negar nuestra miserable pecaminosidad. La negación de esta realidad lleva a los cristianos a enquistarse en dos corrientes: la moralista y la permisiva.

La moralista sostiene que si nos proponemos ser fieles a Dios podemos hacerlo pidiendo su ayuda pero sin necesidad de “depender” de él. Sigue leyendo