Seamos perfectos, como nuestro Padre que está en los cielos es perfecto

Anónimo
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Vasily Polenov, Jesús y la mujer pecadora (1886-1887) Cuando uno no quiere dos no pelean. Es un refrán muy viejo, pero que sigue teniendo actualidad. Y me viene a la mente al leer este pasaje del evangelio que no sé si llamarlo de la “mujer adúltera” o de los “hipócritas adúlteros” o simplemente de la “mujer a solas con Jesús”. Porque todos esos títulos le caen bien. Sigue leyendo

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Autoritarismo vs. autoridad

Por Joel Barrios
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larga-transicion-autoritarismo (clarin.com)“Cuando terminó Jesús estas palabras, la gente estaba admirada de su doctrina, porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas” (Mateo 7:28-29).

En este mundo el establecimiento de un reino tiene que ver con la conquista de tierras y pueblos. El reino de Dios también se concreta por medio de una conquista, pero la estrategia de Jesús comienza en los corazones. El sabía muy bien que no valía de nada tener el dominio de toda la tierra sin tener la sumisión de los corazones de sus súbditos. A Jesús no le interesaba dominar, le interesaba gobernar. Sigue leyendo

La transferencia del sacerdocio

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En este vídeo de 41 minutos, Juan Torrontegui expone cómo, según la Biblia, Cristo es el único y verdadero sumo sacerdote, y que por tanto cualquier pretensión humana de establecer una casta sacerdotal supone una auténtica suplantación del sacerdocio genuino. El error ha alcanzado incluso a las iglesias protestantes, que han llegado a desarrollar un “sacerdocio pastoral”.

Como complemento a la presentación, sugiero leer el artículo El sacerdocio universal de los creyentes y el ministerio eclesial.

El precio del discipulado

Dietrich Bonhoeffer y la voz profética de la iglesia

Por Gerald A. Klingbeil, editor asociado de la Adventist Review
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rsz_bundesarchiv_bild_146-1987-074-16_dietrich_bonhoefferHace setenta años, el 9 de abril de 1945, en las últimas semanas de la Segunda Guerra Mundial, el renombrado teólogo luterano Dietrich Bonhoeffer fue ejecutado en el campo de concentración de Flossenbürg en Alemania. Puede que su nombre no sea familiar en la Norteamérica del siglo XXI, pero su legado todavía nos desafía hoy. Sigue leyendo