No es suficiente creer que Jesús fue el Mesías

Por Joel Barrios
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giovan battista beinaschi (1636-1688), san pabloLos enemigos de Pablo eran cristianos [Gálatas 1: 6-9]. En otras palabras, habían aceptado a Jesús como el Mesías. Sin embargo, a pesar de que aceptaban la dimensión sobrenatural de Jesús y decían ser sus seguidores, no habían sido enseñados por él acerca de lo que significaba la obra de su vida, su muerte y resurrección. Ellos señalaban que Pablo estaba en apostasía y Pablo argumentaba que ellos eran los que lo estaban.

Si hubieras vivido en esa época y no conocieras a Pablo como lo conoces hoy ¿a quién hubieras creído? Sigue leyendo

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¿Cómplices?

Por Joel Barrios
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Georges de la Tour, 'El tahúr del as de diamantes' (c. 1635), detalle“El que diga al malo: ‘Eres justo’, los pueblos lo maldecirán, y lo detestarán las naciones; pero quien lo reprenda, será agradable, y sobre él vendrá bendición” (Proverbios 24: 24, 25).

Una de las grandes calamidades para una institución religiosa o secular es la “complicidad”. Los cómplices no son amigos, son simplemente cómplices. Los cómplices juzgan a los de fuera de su entorno con dureza y a los de su entorno les dan toda la gracia que les quitaron a los otros. La complicidad está motivada por la conveniencia personal y puede desaparecer justamente en el momento en que la misma está amenazada. Sigue leyendo

Estudiar la Biblia es peligroso

Por Joel Barrios
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Biblia (www.patheos.com)No hay nada más peligroso que estudiar la Biblia con sinceridad y oración. Cuando eso sucede, comienzas a darte cuenta de que ella desafía tus pensamientos, tu manera de ver la vida y la religión. Al mismo tiempo, si estás dispuesto a andar en sus principios, te llevará inevitablemente a un camino donde por muchos tramos andarás absolutamente solo. Sigue leyendo

Quítate la armadura

Por Joel Barrios
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Miguel Ángel, ‘David_ (1501-1504), detalleCuando David decidió enfrentar al gigante Goliat, Saúl, con buenas intenciones, le prestó su armadura. Sin embargo David, al sentirse incómodo con ella, desechó el amable ofrecimiento. David debía salir a la guerra como David, no como Saúl. Los métodos que le habían dado victoria a Saúl no necesariamente se la darían a David, porque cuando estamos en las batallas de Dios lo que asegura la victoria no es el método, sino la confianza y la sumisión al Dios todopoderoso. Sigue leyendo

Diferencias entre un fanático y un discípulo

Por Joel Barrios
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Mark Jenkins, 'Kicked painting series #5' (2012)El fanático es fiel a una causa, el discípulo es fiel a una Persona.

El fanático puede ser un mártir movido por el odio a sus oponentes, el discípulo da la vida por amor a los demás.

Al fanático le encanta hablar de la doctrina correcta, el discípulo no habla tanto y sigue el ejemplo de Jesús.

Al fanático le gusta entregarse a una parte del mensaje, el discípulo vive en la plenitud del Espíritu.

El fanático se jacta de entender aquello que los otros, según su criterio, no entienden. El discípulo es consciente de que todavía tiene mucho que aprender.

El fanático quiere destruir la organización, el discípulo busca una reforma para que la organización sea más efectiva en la misión.

El fanático no quiere dar el diezmo por causa de los dirigentes, el discípulo no puede dejar de darlo por causa de su gratitud a Dios.

El fanático trata de controlar y manipular a la gente, el discípulo respeta y sabe que al evangelio solamente se lo transmite por contagio.

El fanático se siente ofendido por la persecución, el discípulo sabe que es la confirmación de su ministerio.

El fanático confunde la misión con intentar convencer a alguien de que está equivocado, pero no puede ganar a nadie para Cristo; al discípulo le interesa transmitir un profundo amor por Jesús.

El fanático define la verdadera adoración por el estilo de culto correcto, el discípulo la define por la actitud correcta: un espíritu humilde que es el don de aquel que confesó su orgullo.

El fanático puede ser conservador o liberal, el discípulo solamente puede ser leal y fiel a Jesucristo.

(Tomado de Facebook, 2 de agosto de 2016.)

[Imagen: Mark Jenkins, ‘Kicked painting series #5’ (2012).]

Adoremos a un Dios con mayúscula

Por Joel Barrios
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College HeightsLa adoración a ídolos está condicionada por los ídolos en sí. Ellos son la creación del hombre. Son el resultado del mejor arte humano con el fin de visualizar algo que no existe. Terminan siendo una manifestación inconsciente del profundo deseo del hombre de manipular a Dios y hacerlo a su propia imagen. Como los ídolos son estatuas inertes que no sienten, el culto que se les rinde intenta disimular esa realidad poniendo lo que siente el adorador en el centro. Todo lo que hace sentir incómodo al que adora, sean mensajes, música o formas, es considerado contraproducente, ya que lo correcto o incorrecto está determinado por lo que sienten los adoradores y por sus costumbres preferidas. Como los ídolos tampoco pueden ver, lo que el adorador ve pasa a ser central y debido a esto el realce visual tanto a través del ritual como a través de la tecnología se usa con el fin de llenar ese vacío.  Sigue leyendo

Dos corrientes religiosas

Por Joel Barrios
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Isaac Asknaziy (1856-1902), Jesús y la mujer adúlteraUna de las causas principales por la cual la religión de Cristo se diluye se debe al hecho de negar nuestra miserable pecaminosidad. La negación de esta realidad lleva a los cristianos a enquistarse en dos corrientes: la moralista y la permisiva.

La moralista sostiene que si nos proponemos ser fieles a Dios podemos hacerlo pidiendo su ayuda pero sin necesidad de “depender” de él. Sigue leyendo