Conmemoramos los 500 años de la Reforma Protestante y su continuación

Por Daniel Jiménez Espinoza (daniel.franja@gmail.com)
https://jonasberea.wordpress.com/

CapturaEn el año 2017 los miembros de la Iglesia Adventista del Séptimo Día de Sudamérica estamos motivados a conmemorar los 500 años de la Reforma Protestante, basándonos en los siguientes cinco antecedentes:

1.- Elena de White dice que “La Reforma no terminó… Tiene aún que seguir hasta el fin del mundo.”

2.- Los adventistas se reconocen como herederos de la Reforma Protestante.

3.- Los adventistas conmemoran los 500 años de la Reforma Protestante.

4.- Gracias a la Reforma Protestante tenemos libertad religiosa.

5.- La Reforma Protestante continúa en iglesias evangélicas no ecuménicas.

Dentro de la legitimidad que el adventismo le asigna a la voz de los laicos, basada en la doctrina bíblica protestante del sacerdocio de todos los creyentes, propongo a la Junta de mi Iglesia, y también a la Junta de la Asociación y de la Unión, que celebremos los 500 años de la Reforma Protestante.

Al respecto pareciera que no hay perfecta sintonía, porque es posible ver que algunas instancias adventistas eluden vincularse a la Reforma Protestante. Por ejemplo, el XII Simposio Bíblico Teológico Sudamericano en la Universidad Adventista del Plata (27 de abril-1 de mayo de 2017) que tiene por lema “El justo por la fe vivirá”. Este encuentro tiene como objetivo reflexionar y profundizar en el análisis de la Epístola a los Romanos desde las perspectivas exegética, histórica, teológica, pastoral e interdisciplinaria. Pero en su convocatoria no menciona la Reforma Protestante ni la celebración de los 500 años.

Otra señal viene del silencio de R. McIver y C. Goldstein, autores de las lecciones de Escuela Sabatica del segundo trimestre de 2017, “Apacienta a mis ovejas: 1 y 2 Pedro”. En las lecciones 3 y 4, cuando desarrollan los textos de 1 Ped 2: 5, 9 y 10 (sobre el sacerdocio de todos los creyentes) y de Hechos 5: 29 (sobre la libertad de conciencia) no mencionan la Reforma Protestante. Incluso es más notorio cuando, respecto a Hechos 5: 29, omiten lo que el Comentario Biblico Adventista explica mediante las memorables palabras de Lutero en la Dieta de Worms.

Por este motivo es oportuno remarcar que, si somos herederos de la Reforma, entonces celebremos tan hermosa obra, porque hay buenos antecedentes para otorgarle un sentido trascendente a la religiosidad que profesamos, sustentada en la Palabra de Dios, la libertad de conciencia y el don extraordinario de la gracia de Dios en Cristo Jesús.

1.- Elena de White dice que la Reforma no terminó

Elena de White escribió: “La Reforma no terminó, como muchos lo creen, al concluir la vida de Lutero. Tiene aún que seguir hasta el fin del mundo” (El Conflicto de los Siglos, pag. 158).

1.1.- Antes de 1880 los adventistas norteamericanos catalogaron a los protestantes como apóstatas, por su observancia del domingo. Pero después del Congreso de Minneapolis, la salida a Europa de J. N. Andrews y el envío masivo de misioneros por parte de la “Foreign Mission Board”, se dieron cuentan de que, por todo el mundo, otros misioneros protestantes ya habían evangelizado a paganos, animistas, politeístas y católicos, con la Biblia y presentando la salvación en Cristo.

1.2.- Elena de White comenzó a destacar por escrito el aporte, como “reparadores de portillos”, de los reformadores del pasado. Cuando ella estuvo en Torre Pellice (Italia), tierra de los valdenses, dijo que Cristo fue protestante (algo que a varios adventistas no les gustó): “Cristo fue protestante. Protestó contra la adoración formal de la nación judía, que rechazó el consejo de Dios. Les dijo que enseñaban doctrinas y mandamientos de hombres, y que eran hipócritas. Los Reformadores se remontan a los tiempos de Cristo y los apóstoles. Ellos salieron y se separaron de una religión de formas y ceremonias. Lutero y sus seguidores no inventaron la religión reformada. Simplemente la aceptaron como fue presentada por Cristo y los apóstoles” (“Visit to the Vaudois Valleys”, Review & Herald, 1 de junio de 1886).

1.3.- En el libro El Conflicto de los Siglos Elena de White dedica diez capítulos y 238 páginas a la Reforma Protestante en Europa. Hay mas palabras dedicadas a Lutero que a cualquier otro reformador y restaurador de la fe, incluso que a Guillermo Miller y los promotores del movimiento adventista. Hay 81 páginas en cuatro capítulos relatando la vida de Lutero y su obra en la Reforma Protestante. White declara: “El mas distinguido de todos los que fueron llamados a guiar a la iglesia de las tinieblas del papado a la luz de una fe más pura, fue Martín Lutero” (pag. 129).

2.- Los adventistas se reconocen como herederos de la Reforma Protestante

2.1.- En la década de 1920-1930 los adventistas se declararon herederos de la Reforma Protestante, sustentándose en el estudio histórico que inspiró E. White en el El Conflicto de los Siglos, y que solidificó LeRoy E. Froom en su obra monumental The Prophetic Faith of Our Fathers.

Esto dijo L. E. Froom en Ministry (revista pastoral adventista): “Somos los herederos espirituales de la verdad que ha sido discernida y proclamada en diversos grados a través de los siglos pasados. Somos, en particular, los herederos de las Reformas cristianas. Estamos vinculados con estos antepasados espirituales por las verdades comunes que compartimos. Pero nuestra especial responsabilidad es la terminación de la Reforma detenida… Esto no quitará nuestra distintiva gloria denominacional, sino que le dará un brillo más verdadero y permanente, como demostración de nuestro legítimo lugar como herederos espirituales de la línea ininterrumpida de testigos de Dios” (L. E. Froom, “Build upon the Foundations,” Ministry, noviembre de 1931, pág. 7).

2.2.- En 1955 Daniel Walter, profesor de Historia de la Iglesia del Seminario Teológico Adventista del Séptimo Día, publica dos artículos en la revista denominacional Ministry. Walter dice: “El luteranismo y el mensaje del tercer ángel, ambos son movimientos de reforma. Ni las enseñanzas de Lutero ni las nuestras son intrínsecamente originales. Un estudio de las ideas, especialmente las ideas revolucionarias, revela que son originales en cuanto éstas se conciben en nuevos términos y se exponen con un nuevo vigor, en el momento adecuado, en el lugar correcto y por el hombre correcto… Ambos movimientos son restauradores de la verdad, y ambos están anunciados en la profecía bíblica… Sobre las enseñanzas evangélicas básicas, Lutero y los adventistas del séptimo día mantienen similares opiniones, reconociendo los postulados esenciales del protestantismo… Pero después de todo no somos luteranos. Diferimos de Lutero en varias doctrinas que en su tiempo fueron descuidadas, y que nosotros tenemos que presentar al mundo de modo tal que efectivamente constituyan el último mensaje de advertencia de Dios a la humanidad. Los adventistas tienen la responsabilidad mundial de reabrir las Escrituras, y si pudiéramos desplegar el mismo coraje, firmeza, tenacidad de carácter y visión que Martín Lutero, nuestra causa podría hacer un progreso mayor y más rápido en todo el mundo” (M. D. Walter, “Is There a Relationship Between Luther and Seventh-day Adventists?”, Ministry, junio y julio de 1955).

2.3.- En el diálogo oficial con los luteranos entre 1994 y 1998, los adventistas dijimos: “Durante nuestras conversaciones se ha hecho obvio que tanto luteranos como adventistas afirmamos sin condiciones los principios interrelacionados de la Reforma Protestante: sola Scriptura, solus Christus, sola fide, sola gratia. Ambas iglesias se ven a sí mismas como los herederas de la Reforma Protestante y como los hijos de Lutero” (Adventists and Lutherans in conversation).

2.4.- En el diálogo de la Iglesia Adventista con la Alianza ​Mundial de Iglesias Reformadas (2001) los adventistas dijimos: “Los adventistas dejaron clara su deuda con las creencias históricas de la iglesia cristiana, y con la herencia de la Reforma Protestante” (Report of the International Theological Dialogue between the Seventh day Adventist Church and the World Alliance of Reformed Churches).

2.5.- El instituto bíblico oficial de la Iglesia Adventista, Biblical Research Institute (BRI), ha publicado la serie Studies in Adventist Ecclesiology, en tres tomos dirigidos por el pastor Ángel M. Rodríguez. En el volumen 2 el pastor D. Jankiewieck, profesor del Seminario Teológico de la Universidad Andrews (Míchigan, EEUU), escribe lo siguiente: “Junto a Lutero, Calvino y los reformadores radicales, la teología adventista convencional afirma con seguridad los principios tradicionales protestantes de la sola Scriptura, sola fide et gratia. Los adventistas también se encuentran de acuerdo con el principio protestante del sacerdocio de todos los creyentes y el rechazo de cualquier forma de mediación institucional en el proceso de la salvación” (D. Jankiewieck, “The Sixteenth Century Protestant Reformation and Adventist Ecclesiology”, en Studies in Adventist Ecclesiology, vol. 2, Message Mission and Unity of the Church, Review and Herald, 2013, pág. 210).

2.6. El doctor Nicholas Miller, profesor del Seminario Teológico de Andrews University, ha publicado el libro The Reformation and the Remnant. Miller dice: “La comunidad de fe del pasado ha llegado a ser la comunidad de alabanza del presente, del futuro y de siempre. El testimonio de los Reformadores ha enriquecido la fe del Remanente, y ahora ambos grupos son reunidos ante la presencia y vista de Dios y del Cordero” (N. P. Miller, The Reformation and the Remnant, Pacific Press Publishing Association, 2016, p. 142).

2.7.-Los adventistas somos reconocidos como protestantes. Según la Asociación de Archivos y Datos de Religión de Estados Unidos (ARDA), en el árbol genealógico del cristianismo el adventismo se encuentra dentro de las religiones protestantes.

Las dos ramas más representativas del protestantismo están formadas por las denominaciones protestantes dominantes (mainline) y las denominaciones protestantes evangélicas. La corriente dominante abarca las denominaciones consideradas teológicamente moderadas y liberales, tales como la Iglesia Presbiteriana, la Iglesia Reformada en América, la Iglesia Episcopal, la Iglesia Unida de Cristo y la Iglesia Luterana Evangélica de América.

Las denominaciones protestantes evangélicas enfatizan la relación personal con Cristo, la inspiración de la Biblia y la importancia de compartir la fe con los no creyentes. Es obvio que hay bastantes variaciones entre ellas. Los protestantes evangélicos son vistos como más conservadores social y teológicamente que las denominaciones de la corriente dominante.

Los adventistas del séptimo día se encuentran dentro de los protestantes evangélicos, al igual que la Iglesia de Dios, la Iglesia de Cristo, el Ejército de Salvación, los menonitas, las Asambleas de Dios y las iglesias Pentecostal, Bautista, Metodista, Nazarena, Wesleyana, Presbiteriana Reformada, etcétera.

En Chile, en el último censo poblacional nacional (2012) se preguntó: “¿Cuál es su religión o credo?”. Las alternativas para todos los chilenos fueron: 1) Católica. 2) Evangélica o protestante. 3) Judía. 4) Musulmana. 5) Mormona. 6) Ortodoxa. 7) Testigo de Jehová. 8) Espiritualidad indígena. 9) Otra. 10) Ninguna. ¿Cuál sería la alternativa apropiada para los Adventistas del Séptimo Día? Cuando nuestra identidad religiosa no está clara, dudaríamos entre la alternativa 2 y la 9; personalmente no tengo duda de que es la 2.

3.- Los adventistas conmemoran los 500 años de la Reforma Protestante

3.1.- La Universidad Adventista de Friedensau (Alemania) realizó en mayo de 2016 una celebración conmemorativa mediante un simposio internacional sobre la Reforma Protestante titulado “Percepciones de la Reforma Protestante en el Adventismo del Séptimo Día”, con disertaciones de diecisiete expertos de Europa, América y Asia.

3.2.- Los adventistas están presentes en el Jardín de Lutero en Wittenberg. Los árboles 82 y 88 fueron plantados por las asociaciones de Baja Sajonia y de Berlín Central de la Iglesia Adventista del Séptimo Día alemana.

3.3.- La Facultad Adventista de Collonges-sous-Salève (Francia) ha celebrado el Jubileo de la Reforma el 17 y 18 de marzo de 2017.

3.4.- El Seminario Teológico de la Universidad Andrews ha organizado un simposio que conmemora los 500 años de la Reforma Protestante con el objetivo de analizar las relaciones entre el adventismo y Lutero.

3.5.- El Departamento de Historia de la Universidad Andrews ha organizado en octubre y noviembre de 2017 una conferencia conmemorativa de los 500 años de las 95 tesis de Lutero.

3.6.- Durante el Congreso de la Asociación de los Adventistas de la Suiza alemana (Zurich, marzo de 2017) los sermones centrales del sábado estuvieron dedicados a celebrar los 500 años de la Reforma Protestante. El pastor Matthias Müller, director de comunicaciones de la Asociación del norte de Alemania, habló de la Sola gratia y el doctor Winfried Vogel, editor del Hope Channel en alemán, predicó sobre Solus Christus.

4.- Gracias a la Reforma Protestante tenemos libertad religiosa

Las iglesias protestantes y evangélicas han actuado en Sudamérica con entereza y perseverancia para llegar hasta la separación de la iglesia del Estado, conseguir libertad de enseñanza religiosa en los colegios, lograr el reconocimiento de las iglesias como entidades de derecho público y obtener el derecho a asistencia espiritual en los hospitales, fuerzas armadas y recintos carcelarios, entre otros derechos y libertades. Todo este quehacer no es ecumenismo, sino protestantismo interreligioso auténtico, donde la Iglesia Adventista ha sido protagonista y beneficiaria.

4.1. Los protestantes que llegaron a Chile desde 1800 en adelante tuvieron que soportar el rechazo político-religioso de gobiernos declarados católicos por la unión iglesia-Estado. Las huellas elocuentes de esta presencia protestante están en:

– El Cementerio de los Disidentes de Valparaíso, creado en 1823 y que en cuatro cuarteles guarda ochocientas sepulturas de creyentes que no tuvieron derecho a una tumba en el cementerio público, porque era oficialmente un “campo santo”, por lo cual estaba vedado a herejes, “luteranos” y protestantes.

– El Patio de los Disidentes, que mediante un muro de 7 metros de alto y 3 de ancho tuvo que separarse del “campo santo” en el Cementerio General de Santiago, el sitio donde podían sepultarse los herejes, excomulgados y disidentes. Según el obispo este muro se justifica, porque “es esencial que el lugar bendito esté materialmente separado del terreno profano”. En este patio “profano” yacen los restos de alrededor de tres mil protestantes evangélicos, luteranos, presbiterianos y bautistas, a quienes se les prohibía sepultura en el cementerio público.

– El costado nor-oriente del Cerro Santa Lucía en el centro urbano de Santiago. Este lugar fue el basural de la ciudad. Pero entre 1825 y 1875 también fue el sitio de sepultura clandestina, nocturna, de los “herejes y disidentes” no autorizados a ser enterrados en el camposanto del Cementerio General (público). En 1872, los restos de cadáveres de nuestros hermanos fueron trasladados desde este basural hasta una fosa común del Patio de los Disidentes recién inaugurado. En homenaje a este tormentoso acontecimiento, Benjamín Vicuña Mackenna, intendente de Santiago, colocó una placa conmemorativa sumamente elocuente, en la que hasta hoy día podemos leer:

Imagen1

La autoridad civil-religiosa consideró a los protestantes como despatriados del cielo, sin derecho a la patria celestial, y despatriados de la tierra, sin derecho a una sepultura en esta tierra; por eso yacieron en este lugar, un basural.

Las leyes laicas, de registro civil, de matrimonio civil y de cementerios laicos, fueron un triunfo de protestantes, liberales, masones y ateos en 1883. Aunque se tuvo que esperar a que la separación de iglesia y Estado se materializara recién en la Constitución de la República de 1925 consiguiendo la libertad de culto. Sin embargo sólo la Iglesia Católica Romana y la Iglesia Ortodoxa lograron el estatus de derecho público, mientras todas las demás denominaciones recurrieron a constituirse como entidades de derecho privado a fin de registrar su patrimonio (por ejemplo, la Corporación de los Adventistas del Séptimo Día). Esta discriminación sólo viene a corregirse en 1999 tras un gran movimiento de las iglesias protestantes y evangélicas sobre los poderes del Estado; gracias a este paso, la Iglesia Adventista logra también el reconocimiento como entidad de derecho público en el año 2004. Pero las iglesias protestantes y evangélicas nacionales siguieron reclamando mayor reconocimiento, basados en el aporte que hacen en el ámbito de lo social, en ser la primera minoría religiosa del país (15%) y en la existencia de ocho días feriados religiosos católicos. Así logran que en el año 2008 el estado instaure como día festivo nacional el 31 de octubre (día de la Reforma Protestante) como Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes.

4.2. Nicholas Miller, profesor del Seminario Teológico Adventista de la Universidad Andrews, hizo su tesis doctoral en la Universidad de Notre Dame (Indiana, EEUU), sobre las raíces religiosas de la Primera Enmienda a la Constitución de Estados Unidos, que sustenta la separación iglesia-Estado. Esta investigación dio lugar al libro The Religious Roots of the First Amendment. Dissenting Protestants and the Separation of Church and State, publicado por la Oxford University Press en 2012. Los antecedentes reunidos indican que no es totalmente cierto que la génesis de la separación de la iglesia del estado sea el producto de los ideales republicanos y el movimiento cultural filosófico de la Ilustración, sino que más bien fue el fruto del compromiso de colonos protestantes con el sagrado derecho del juicio privado en materia de interpretación bíblica y la práctica de la doctrina del sacerdocio de todos los creyentes. Basados en su fe, definieron la libertad de conciencia, la libertad de creer o no creer en Dios, y la speración del Estado y la iglesia.

5.- La Reforma Protestante continúa en iglesias evangélicas no ecuménicas

5.1.- Un grupo de iglesias evangélicas y teólogos protestantes declaran en el documento ¿Se ha acabado la Reforma? que la Reforma Protestante continúa, porque el catolicismo persiste 500 años después en dos creencias no bíblicas: 1) El catolicismo romano es un sistema religioso que no está basado en la sola Escritura sino que la tradición precede a la Biblia. 2) En la Iglesia Católica Romana la salvación depende de la mediación de la Iglesia, la distribución de la gracia a través de los sacramentos, la intercesión de los santos y el purgatorio, y no de la sola fe en Jesús y la gracia de Dios. El documento dice: “Estamos convencidos, en línea con la visión protestante histórica, de que el catolicismo romano es un sistema severamente defectuoso que necesita una reforma bíblica radical en su teología y práctica básicas.”

5.2. Las iglesias luteranas asociadas en el Concilio Luterano Internacional (CLI) no participan de la Federación Luterana Mundial (FLM); por lo tanto no han firmado con la Iglesia Católica Romana la ‘Declaración conjunta sobre la doctrina de justificacion por la fe’ de 1999. Del mismo modo las iglesias luteranas del CLI no participaron en los servicios celebratorios de la Conmemoración Ecuménica Conjunta de la Reforma, con la presencia del papa romano Francisco y el doctor Martin Junge, secretario general de la FLM, en Lund (Suecia) en 2016.

El CLI comprende varias denominaciones luteranas con más de 3 millones de miembros en todo el mundo, tales como la Iglesia Luterana-Sínodo de Missouri, la Iglesia Evangélica Luterana de Brasil, la Iglesia Luterana de Canadá y las iglesias evangélicas luteranas de Uruguay, Bolivia, Chile, Argentina, etcétera.

La principal denominación del CLI es la Iglesia Luterana-Sínodo de Missouri (ILSM), que en sus creencias sostiene que “todos los falsos maestros que enseñan contrariamente a la Palabra de Cristo son opositores de Cristo y, en tanto ellos lo hagan, son el Anticristo. La ILSM no enseña ni ha dicho nunca que algún papa individual, como persona, es identificada con el Anticristo. Sin embargo, en la medida que el papado continúe proclamando como dogma oficial los cánones y decretos del Concilio de Trento, la posición de la ILSM es que el papado es el Anticristo”. A su vez declara que las creencias que los separan de la Iglesia católica son la autoridad de la Biblia, la doctrina de la justificación por la fe, la autoridad del papa, el número y naturaleza de los sacramentos (incluyendo la transubstanciación), el papel de María y los santos, etcétera.

En referencia a la relación con otras denominaciones luteranas, la ILSM enfatiza su acuerdo con las enseñanzas bíblicas y su no asociación con las organizaciones ecuménicas tales como el Consejo Nacional de Iglesias de Estados Unidos, la Asociación Nacional de Evangélicos, el Consejo Mundial de Iglesias o la Federación Luterana Mundial (FLM). Los puntos divergentes con la FLM siguen siendo que ésta ha aceptado la ordenación de la mujer, el matrimonio de personas del mismo género, y el aborto, además de su vínculo con el catolicismo romano.

5.3.- La Alianza Evangélica (AE) del Reino Unido, miembro de la Alianza Evangélica Mundial (que comprende 600 millones de evangélicos) ha publicado una declaración con motivo de los 500 años de la Reforma Protestante titulada La Reforma, los evangélicos y el catolicismo romano. En ella se destacan la importancia duradera de la Reforma para todos los evangélicos y cristianos, el fundamento bíblico de la fe protestante, las divergencias con el catolicismo romano enraizadas en la Reforma, y los intentos de mayor comprensión y convergencia entre evangélicos y católicos. Aunque la AE es miembro del Consejo Mundial de Iglesias y ha participado en reuniones ecuménicas con la Iglesia Católica, sigue mencionando que hay divergencias que los separan después de 500 años, siendo las principales la suprema autoridad de la Biblia, la salvacion por la fe, la naturaleza y autoridad de la iglesia, el papado y la infalibilidad papal, los sacramentos (eucaristía, comunión, ordenación sacerdotal) y la mariología; mientras que se advierten como puntos de convergencia el Credo niceno (con reparos), la disminución de los conflictos cívico-religiosos entre católicos y protestantes y asuntos ético-sociales relevantes como la defensa de los derechos humanos, la familia, el derecho del no nacido, el rechazo de la eutanasia y la defensa del matrimonio heterosexual.

5.4.- Universidades laicas también organizan eventos sobre la Reforma Protestante, como el congreso A 500 años de la Reforma Protestante. Trayectoria y perspectivas de la Universidad de Chile (mayo de 2017).

5.5.- La cultura musical clásica también reconoce el aporte del protestantismo al arte de la música religiosa. La lista de músicos protestantes ilustres, cuyas composiciones acompañaron el desarrollo cultural de las naciones, es numerosa: Martín Lutero, Loys Bourgeois, Johann Hermann Schein, Claude Goudimel, Guillaume Franc, Claude Le Jeune, Michael Pretorius, Heinrich Schütz, Dietrich Buxtehude, Johann Sebastian Bach, Georg Philipp Telemann, Felix Mendelssohn, etcétera.

Al repasar la memorable historia de los reformadores, que con valentía colocaron las Escrituras al alcance de los creyentes, lucharon por la libertad de conciencia, rescataron la suprema verdad bíblica del acceso a la salvación por la fe y no las obras, y nos legaron los principios de interpretacion profética que sustenta nuestra iglesia, nace un emocionado respeto y profundo reconocimiento. Pero a Dios sea la gloria, y nuestra mayor gratitud por sus bondadosos actos, al usar instrumentos humanos, en medio de un mundo que perece, para levantar la antorcha de la verdad divina y eterna. Que nuestro ruego sea tener el ánimo y la entereza para también ser parte de los reformadores que el Señor necesita en nuestros días.

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6 comentarios en “Conmemoramos los 500 años de la Reforma Protestante y su continuación

  1. Nos hemos acostumbrado a leer y oír el enunciado del punto 4.- Eso de que “Gracias a la Reforma Protestante tenemos libertad religiosa”. Lo que damos por hecho. Pero, ¿es así?…

    Lo expuesto por el autor, en relación con el Chile recién emancipado, con trescientos años de influencia católica, sería bueno confrontarlo con los EE. UU. Por ejemplo en las tierras de Maryland.

    Y, por aquellos tiempos, en los feudos de origen calvinista se practicaba aún la más cruda intolerancia… La Asociación Bautista de Danbury (Connecticut) escribió al Presidente Jefferson, pidiendo su ayuda en el cumplimiento de la Primera Enmienda para librar a sus pastores, encarcelados por no pagar sus impuestos a la Iglesia Congregacional.

    Por desgracia, la Reforma emergió de la mano del poder temporal, en yugo con él, o ejerciéndolo directamente.
    Desfigurando la historia se extravía la verdad.
    jjm

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  2. Permitidme un matiz. No estoy del todo seguro que los adventistas sean herederos de la Reforma. De hecho, los verdaderos herederos, los llamados protestantes, no nos tienen por tales. Valga como ejemplo que el organismo oficial que encuadra a los protestantes españoles, la FEREDE, se nos ha admitido por las presiones políticas fruto de las excelentes relaciones que pastores como Ángel Codejón y Daniel Basterra mantuvieron con los susodichos y con algunos de los líderes protestantes de los años ochenta. Pero aún hoy, ya miembros de dicho organismo evangélico, existen muchas reticencias por parte de importantes iglesias. Como decía una autoridad protestante: «Mientras sigáis vendiendo el libro de “El conflicto de los siglos”, nunca os consideraremos uno de los nuestros».

    ¿Podemos entender que los evangélicos no se sientan cómodos –y en algunos casos, ofendidos– con el papel escatológico que los adventistas les brindan? ¡Claro que sí!

    Ahora, ¡afortunadamente!, la Iglesia Adventista mantiene un perfil amable con los protestantes pero históricamente no fue así. De hecho era habitual no considerarse protestante… En esto ha evolucionado positivamente y rectificar es de sabios. Pero quizás, y recalco el quizás, haya más cosas que corregir.

    De todos es conocido que la actual posición adventista es la de la justificación por la fe. «Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; […] no por obras, para que nadie se gloríe» (Efe. 2: 8-9). Sin embargo, hay una disonancia entre esta postura y la interpretación del papel central, y definitorio, que desempeñará la observancia del sábado en los tiempos finales en la salvación de las personas, claramente por obras.

    Decía el gran Mahatma Gandhi: «LA FELICIDAD SE ALCANZA CUANDO LO QUE UNO PIENSA, LO QUE UNO DICE, Y LO QUE UNO HACE, ESTÁN EN ARMONIA».

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  3. 2/2 En esa armonía que debe existir entre lo que se piensa, lo que se dice y lo que se hace, la Iglesia Adventista no sólo deber seguir avanzando en el “sola fide et sola gratia” protestante. Aún queda un camino por recorrer en la “sola Scriptura”.

    Se produce otra incoherencia cuando la Iglesia tiene explicar lo de las luces mayores y menores y la autoridad que les damos a éstas últimas. Sí, nos pueden llevar a la luz mayor pero eso también puede, y debe, hacerlo cualquier pastor o laico desde el púlpito. También ellos son luces menores si se quiere jugar con las palabras.

    Hay que tener mucho cuidado con el valor que le damos a las palabras. Porque si en la oscuridad de la noche espiritual observamos varias luces se puede producir el des-concierto, o sea instrumentos o bien des-afinados o bien des-armónicos unos con otros. Este es el peligro que se produce cuando quienes se guían por las luces menores se sienten en la obligación moral de ser vegetarianos. El problema no es serlo –que incluso filosóficamente es loable por cuanto respeta la vida de seres vivos, por ejemplo– sino que se convierta en requisito como ocurre con cierta frecuencia en medios adventistas… Porque, ¿qué nos dice la luz mayor, es decir la Escritura?: Jesús no era vegetariano. ¿Y qué nos dice la luz mayor de la naturaleza creada por el Dios de la Scriptura? Pues que el tracto intestinal del ser humano no es el propio de los seres herbívoros sino el de los omnívoros… Lo coherente es dejarse aconsejar por las luces mayores que son las que saben…

    Por lo tanto, la “sola Scriptura” también es objeto de debate en el seno de la IA. De ahí que, como bien señala el autor de la reflexión de cabecera, Daniel Jiménez Espinoza, existan tantas reticencias en el seno de la IA para celebrar el 500 aniversario de la Reforma Protestante: Saben que se juegan la coherencia interna de un bloque de doctrinas que quizás, y vuelvo a recalcar el quizás, deben ser re-definidas a la compleja luz, sí, de la “sola Scriptura”, es decir de la verdad revelada por Dios, la Luz por antonomasia. Este sería, es, el espíritu profundo de la Reforma y el que nos debería ocupar en todo el mundo; el resto son juegos historicistas… con el problema que conlleva, como muy bien ha señalado JJMenezo en su comentario, cuando se desfigura la Historia.

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  4. Como indica “edicionesdesarrollo” hay un antes y un después en la auto-consideración de los adventistas como protestantes.
    Hasta el año 1957 los protestantes, en general, no consideraban a los adventistas como tales. Y los adventistas, remarcaban que ellos no eran protestantes (soy testigo).
    La edición de “Questions on Doctrine” influyó en ese cambio de auto-nominación, aunque no de una manera determinante. Y la fecha reflejada solamente indica el momento de inflexión en los EE. UU, no en el resto de áreas como el campo español; donde yo oí por primera vez, en el verano del año 1964, que los adventistas éramos protestantes. A partir de entonces, esa idea se fue extendiendo, desde arriba, por el resto del país.

    Hasta el año 1888 en el entorno adventista no se tuvo presente lo que, oficialmente, consideran los protestantes el fulcro de sus creencias, la Justificación. Desde esa fecha se ha ido avanzando… Y en relación con la Deidad y la Trinidad, durante buena parte de la existencia de la Iglesia, se ha estado, más bien, cerca de las ideas “servetianas” que del concepto trinitario de las iglesias de la Reforma. O sea, en el siglo XVI por manifestarse así, los padres de la supuesta tolerancia te freían en la hoguera.
    jjm

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  5. Dice edicionesdesarrollo: “No estoy del todo seguro que los adventistas sean herederos de la Reforma”…
    Desde luego, a la luz de la discusión entre Erasmo y Lutero, donde la postura erasmiana se decanta por el Libero Arbitrio, y las luteranas esgrimen el Servo Arbitrio… Los adventistas, claramente se definen por la tridentina (católica), que es la de Erasmo, Luis de Molina y Diego Laínez, entre otros (los defensores del Libero Arbitrio en Trento).
    Por tanto difieren de ese eslabón de La Reforma, y más aún de la imagen calvinista.
    jjm

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  6. Pero la elección entre el Libero Arbitrio y el Servo Arbitrio no es inocente. El primero proporciona el caldo de cultivo intelectual y espiritual para la salvación por obras, de ahí que lo defienda la Iglesia Católica. Los herederos de la Reforma se decantan por el segundo. ¿Y qué hace la Iglesia Adventista poniéndose del la del LA? Pues porque su escatología está trufada de obras, obras y más obras, lo mismo que los escritos de la luz menor… No obstante, algo se está avanzando, pero sobre todo más en las comunidades de base que en la jerarquía.

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