Yihad: asistiendo a una universidad cristiana

Por Amar Kiswani
https://jonasberea.wordpress.com/

pencil_circleToda religión tiene diferentes luchas diarias. A veces esas luchas crecen con el tiempo y se convierten en luchas por la religión entendida como un colectivo humano. No obstante, ¿qué diferencias habría entre las religiones sin estas luchas? Los cristianos tienen su propio conjunto de luchas, como los musulmanes. Y, como voz que soy de la comunidad musulmana, mi yihad –mi lucha– es reconocer estas dificultades.

En el mundo musulmán hay una palabra que específicamente significa “lucha”, yihad, pero a menudo es malempleada con el sentido de “guerra santa”. El término yihad hoy se traduce como “lucha diaria” al igual que se ha traducido durante siglos, desde el principio del calendario de la Hégira hace 1.435 años. El calendario de la Hégira se ajusta a los ciclos lunares, y así es como los musulmanes fijan el tiempo. La línea del tiempo que los musulmanes siguen se ha expandido con acontecimientos concretos, de manera similar a como ocurre en el calendario cristiano. Entre ambas religiones hay más parecidos que diferencias. Hoy en día en Estados Unidos esa es la lucha, la yihad: encontrar las similitudes más que centrarse en las diferencias.

Los musulmanes se han visto vinculados negativamente a la tragedia del Once de Septiembre. En aquel momento, los estadounidenses comenzaron a asociar a los musulmanes con connotaciones negativas. Desde entonces, cuando se informa sobre un musulmán en las noticias, a menudo se utiliza el término “terrorista” para etiquetar a ese individuo. Con el tiempo, el pueblo musulmán y el terrorismo se han ido viendo como sinónimos.

Como musulmana, asumí que podría tener problemas cuando llegué por primera vez a la Universidad de La Sierra. Ya que he crecido en un país en el que mi religión mal definida determina quién soy como individuo, y ya que he sido prejuzgada, llegué a esta universidad con juicios previos. Estaba preocupada por que la gente tratara de convertirme, así que evité hablar con la gente tanto como pude. Estaba preocupada de que sería juzgada y de que no me aceptarían aquí. Todos los días vivía mi propia yihad personal.

La principal razón por la que elegí La Sierra es porque tenía falsas expectativas de entrar en el campo médico, y de que asistir a la facultad hermana de la Universidad de Loma Linda pudiera ser un paso hacia ese objetivo. Cuando empecé a recibir clases de ciencias me odié a mí misma. Todo iba mal, y mis notas iban de mal en peor, lo cual todavía ahora afecta a mi nota media. Sin embargo, todos mis prejuicios sobre La Sierra eran falsos. Hubo algunos pequeños pinchazos en la carretera, por los que no me sentí bien recibida aquí, pero esos momentos son minúsculos en el contexto general.

Recuerdo cuando conocí a mi primera amiga de verdad, irónicamente en la clase de ciencias que odiaba. Mi amiga, Brenda Delfino, es adventista del séptimo día, y a medida que nos íbamos haciendo amigas comparábamos y contrastábamos nuestras religiones. Finalmente encontramos más parecidos que diferencias. Lo que hace que esta amistad sea vital en mi asistencia a la Universidad de La Sierra es que mi lucha por conocer a gente nueva empezó a disminuir lentamente de forma positiva. Brenda nunca trató de convertirme; simplemente me aceptó tal y como soy, lo cual básicamente tuvo un impacto positivo en el modo en que empecé a abrirme a las personas de mi entorno.

Realmente no importa que sea una musulmana asistiendo a una universidad cristiana, porque mi relación con Dios se ha visto reforzada por las personas que me rodean. Su amor por Dios y mi amor por Dios son similares. Dejando a un lado las demás luchas propias de la religión, hace que todo lo demás sea más sencillo. La yihad está dentro de cada uno. Levantarse por la mañana, asistir a clase, salir de nuestras fronteras y de nuestras rutinas diarias, son luchas. Y lo que es más importante: nuestra relación con Dios es una lucha común compartida universalmente. La persona que lea esto, la persona que nunca leerá esto y la persona que escribe esto somos iguales y estamos unidas por las luchas diarias por construir la humanidad en el mundo.

Amar Kiswani nació y creció en California. En su tiempo libre Amar disfruta de la escritura, la pintura y la lectura.

(Traducción de Jonás Berea del original en inglés en Spectrum del 10 de octubre de 2014.)

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4 comentarios en “Yihad: asistiendo a una universidad cristiana

  1. Aunque no coincido plenamente con la idea la autora de que entre ambas religiones hay más similitudes que diferencias, he traducido este artículo porque me parece un bonito testimonio de diálogo y amistad interreligiosos y de cómo la mayoría de los “musulmanes practicantes” viven su fe y su yihad personal.

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  2. muchas gracias por compartir esa experiencia que me sigue confirmando cuán abarcante es el amor de Dios por todos los seres humanos y cuántas barreras solemos ponernos los unos a los otros para querer que nuestras ideas sean las que predominen y sean las acertadas, sin tener en cuenta la libertad de conciencia, la personalidad, el entorno tan diferente vivido por cada persona incluso en el mismo barrio, todo ese “background” que abonó el “terreno” para ser lo que somos.
    Que Dios tenga misericordia de todos y su influencia pueda ayudare a quienes, que con armas físicas o psicológicas, quieran imponer sus ideas a los demás, privándolos así de su libertad de conciencia.

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  3. Se puede decir que, el mundo definido como occidental, heredero de fuentes judeocristianas y grecorromanas, encaja con suma facilidad las críticas a los pilares de su ideología, tanto a las sociopolíticas como, en este caso, a las religiosas.
    No es necesario recordar las reacciones de ira en los seguidores del profeta caricaturizado, mientras, por ejemplo, en España millones de espectadores reían la “gracieta” del crucifijo cocinado.
    Creo que Occidente está perdiendo los papeles. Es loable y deseable que repitamos, por ambas partes, constantemente testimonios como el de Amar Kiswani.
    Sería muy positivo que los países seguidores del profeta se mirasen, por ejemplo en Indonesia, país que parece enderezar sus pasos en pro de la libertad y tolerancia religiosa: http://news.adventist.org/es/todas-las-noticias/noticias/go/2012-05-15/festival-de-libertad-religiosa-en-indonesia-reconoce-a-autoridades-civiles-y-religiosas/
    Que nuestros medios cuidasen sus maneras, a la hora de mofarse de los que tienen creencias trascendentales. No son nuevas esas salvajes reacciones, al contrario de cómo lo encaja sufridamente, especialmente, el pueblo denominado católico, en el caso de España.
    Claro, cuando vemos que entre ellos mismos se masacran por ser sunitas o chiitas, no debemos olvidar que hace cuatro siglos nuestros ancestros se liquidaban con ¿el mismo gusto, fanatismo e intolerancia?
    jjm

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  4. ESTIMADOS HERMANOS:
    Solicito al ecumenismo cristiano eclesiástico de las iglesias cristianas denominacionales con el blog de ECUMENISMO CRISTIANO Y DIALOGO INTERRELIGIOSO EN ZARAGOZA como tambien del blog del EQUIPO ECUMÉNICO SABIÑANINGO porque soy el profeta Elías del ecumenismo cristiano eclesiástico por la prelatura de Moyobamba de la iglesia católica romana y porque cumplí con la última iglesia faltante: la de los mormones (iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días).

    Atentamente:
    Jorge Vinicio Santos Gonzalez,
    Documento de identificacion personal:
    1999-01058-0101 Guatemala,
    Cédula de Vecindad:
    ORDEN: A-1, REGISTRO: 825,466,
    Ciudadano de Guatemala de la América Central.

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